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Calor y calima en Canarias: qué dice Sanidad y qué papel tiene el agua de casa

26 de julio de 2026 · 9 min
Respuesta corta

Durante los episodios de calima y calor, la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias recomienda hidratarse y beber más agua sin esperar a tener sed. Lo que importa es el volumen y la constancia, no el tipo de agua: no hay evidencia de que el agua alcalina hidrate mejor que la corriente. Lo que sí cambia las cosas es tener agua accesible, con buen sabor y sin límite en casa, porque eso es lo que hace que la gente beba más.

Vamos a empezar por donde muchas webs de este sector no empiezan: el agua alcalina no te hidrata mejor que el agua del grifo. No hay evidencia científica sólida que lo respalde, y afirmarlo iría contra el Reglamento (UE) 1924/2006 y la Ley 17/2011. Si alguien te vende un equipo diciéndote que su agua «hidrata más» durante una ola de calor, te está contando un cuento.

Dicho eso, hay una conversación real y útil que tener sobre el calor, la calima y el agua en Canarias. Y va menos de química y más de logística doméstica.

Vista del Roque Nublo con luz dorada entre pinos canarios, con neblina de polvo en suspensión
Cumbre de Gran Canaria con polvo en suspensión

Qué dice exactamente Sanidad

La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud publica recomendaciones cada vez que la AEMET avisa de un episodio de polvo en suspensión. Son públicas, son concretas y merece la pena leerlas tal cual, porque la versión de sobremesa suele quedarse corta. Las medidas básicas que repite en cada aviso son:

  • Hidratarse con frecuencia.
  • Evitar la exposición prolongada al aire exterior.
  • Mantener puertas y ventanas cerradas.
  • No realizar esfuerzos físicos al aire libre.
  • Limpiar las superficies con polvo usando paños húmedos.
  • Mantenerse en ambientes húmedos y continuar con la medicación habitual.

Sobre el calor, el mensaje es aún más directo. Sanidad señala que una de las medidas fundamentales es beber más agua independientemente de la actividad que se esté realizando, y no esperar a estar sediento. Esa última parte es la clave y la que más se ignora: la sed es un indicador que llega tarde.

Una de las medidas fundamentales es beber más agua, independientemente del tipo de actividad que se esté llevando a cabo, y no esperar a estar sediento.

Consejería de Sanidad, Gobierno de Canarias

Por qué la calima seca por dentro

La calima no es niebla: es polvo mineral del Sáhara en suspensión. Y su efecto documentado sobre las vías respiratorias es de resecado. Según Salud Pública, el polvo en suspensión contribuye a resecar las vías respiratorias y puede agravar síntomas de enfermedades respiratorias como el asma o la EPOC, hasta el punto de aumentar las visitas a urgencias y los ingresos hospitalarios durante estos episodios.

Los síntomas leves más comunes son irritación de nariz y garganta, picor de ojos y tos. Y hay un dato que sorprende a mucha gente: los efectos pueden persistir al menos durante los cinco días posteriores al inicio del episodio. No se acaba cuando vuelve a verse el horizonte.

Salud Pública insiste además en un punto que aquí se da mucho: la sinergia negativa entre la calima y las altas temperaturas. Los dos fenómenos suelen coincidir, y juntos exigen más precaución que cada uno por separado. No es raro que Canarias marque las temperaturas más altas de España durante estos episodios: en febrero de 2026, la AEMET registró 28,1 °C en Tasarte, en La Aldea de San Nicolás, como la máxima del país ese día.

Las personas más sensibles, según los mismos avisos, son mayores, niños y personas con enfermedades crónicas respiratorias o cardiovasculares. Si estás en uno de esos grupos o convives con alguien que lo esté, las recomendaciones dejan de ser genéricas.

El problema real: casi nadie bebe lo que debería

Aquí es donde el consejo oficial se choca con la vida diaria. «Bebe más agua» es fácil de decir y difícil de sostener durante cinco días seguidos de calima con 30 grados. Y no falla por falta de voluntad: falla por fricción.

Piensa en cómo se bebe agua en una casa media de la isla durante un episodio así:

  • La garrafa está en el suelo de la cocina, pesa ocho kilos y hay que levantarla para servir.
  • Cuando se acaba, hay que acordarse de comprar otra, cargarla y subirla.
  • Si el agua del grifo sabe a cloro, se bebe menos y se pospone.
  • Al salir, si no llevas botella, compras una de plástico o directamente no bebes.

Cada uno de esos puntos es un microobstáculo. Y los microobstáculos, repetidos veinte veces al día, deciden si cumples la recomendación o no. La gente no bebe menos agua porque no sepa que debe beber más. Bebe menos porque cada vaso cuesta un pequeño esfuerzo.

Persona bebiendo agua de una botella reutilizable sentada en la playa un día de calor en Gran Canaria
Imagen ilustrativa

Qué aporta de verdad un equipo de filtración en estos episodios

Aquí está la respuesta honesta a la pregunta con la que suele llegar la gente. Un ionizador o cualquier buen sistema de filtración doméstica no te hidrata mejor. Lo que hace es quitar la fricción, que resulta ser lo que de verdad determina cuánto bebes. En concreto:

Agua ilimitada y sin peso

No hay garrafa que se acabe a mitad de un episodio de calima, ni que haya que ir a comprar con aviso de no salir a la calle. El grifo da agua filtrada mientras haya suministro. En una semana en la que Sanidad te recomienda quedarte en casa, no depender de reponer envases es una ventaja práctica evidente.

Mejor sabor, que se traduce en más vasos

La reducción del cloro cambia el sabor, y el sabor cambia el comportamiento. Es un efecto poco glamuroso pero medible en cualquier casa: cuando el agua sabe bien, se bebe más, y los niños dejan de pedir refrescos con la misma insistencia. No es un beneficio biológico del agua; es un beneficio de conducta. Y en una recomendación de salud pública que consiste literalmente en «beber más», la conducta es todo el juego.

Agua para los paños húmedos

Esta es la parte que nadie asocia con un filtro. Sanidad recomienda expresamente limpiar el polvo de las superficies con paños húmedos — no en seco, porque en seco se resuspende el polvo. Durante los días de calima eso significa pasar paños por alféizares, muebles, suelos y cristales varias veces. Tener agua a discreción en el grifo, sin gastar garrafas en limpiar, hace que esa tarea deje de ser un cálculo.

Agua ácida para enjuagar piel y pelo

Los equipos de ionización producen también agua de pH ácido, en torno a 6. Su uso es externo y cosmético: enjuagar la cara, los ojos cerrados o el pelo después de un día con polvo en suspensión. Es agua para aclarar, no un tratamiento. Si tienes síntomas oculares o respiratorios que van más allá de la molestia, lo que toca es tu centro de salud, no tu grifo.

Lo que este artículo no dice

Merece la pena dejarlo por escrito, porque en este sector se dice lo contrario todo el tiempo:

  • El agua alcalina no previene ni trata los efectos de la calima. Nada de lo que bebas te protege del polvo en suspensión. Lo que protege es lo que dice Sanidad: no exponerse, cerrar ventanas, no hacer esfuerzo físico fuera.
  • No hidrata mejor que el agua del grifo. El volumen que bebes importa; el pH del agua, no.
  • No sustituye la medicación ni el criterio médico. Si tienes asma, EPOC o patología cardiaca, tu pauta la marca tu médico, y Sanidad recuerda continuar con la medicación habitual durante los episodios.
  • El agua del grifo en Gran Canaria es buena. Los análisis de la OCU la sitúan entre las mejor valoradas de España. Filtrar es una cuestión de sabor, comodidad y plástico, no de seguridad.

Una rutina realista para los días de calima

Si te sirve algo práctico, esto es lo que funciona en la mayoría de casas y no requiere comprar nada:

  1. Deja un vaso o una botella llena a la vista en el sitio donde pasas el día. Lo que se ve, se bebe.
  2. Bebe por horario, no por sed. Un vaso al levantarte, uno a media mañana, uno con cada comida. La sed llega tarde, como recuerda Sanidad.
  3. Llena la botella antes de salir, siempre. Es el hábito que más plástico ahorra y el que más falla.
  4. Paños húmedos, nunca en seco, para el polvo de las superficies.
  5. Enjuágate la cara y el pelo al llegar a casa después de estar fuera.
  6. Si empeoran los síntomas respiratorios, contacta con tu centro de salud o el 112 según la gravedad. Los avisos oficiales lo indican expresamente.
Persona caminando por las dunas con un vaso de agua en un día de sol en Gran Canaria
Imagen ilustrativa

El resumen, sin adornos

Cuando llegan el calor y la calima, la recomendación oficial es beber más agua y no esperar a tener sed. Esa recomendación no distingue entre tipos de agua, y nosotros tampoco vamos a hacerlo para vender un equipo.

Lo que sí sostenemos es más modesto y más comprobable: la gente cumple las recomendaciones cuando cumplirlas es fácil. Un grifo que da agua con buen sabor, sin límite y sin garrafas que cargar hace que beber más sea lo cómodo en vez de lo que hay que recordar. Y de paso elimina los cientos de envases de plástico que esa misma casa habría comprado durante el año, en una isla donde ese plástico no tiene a dónde irse.

Eso es todo lo que afirmamos. Ni una palabra más.

¿Quieres probarlo con el agua de tu propio grifo?

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Este artículo es contenido informativo de Agua Alcalina Canarias, distribuidor independiente de Enagic. Las recomendaciones sanitarias citadas proceden de comunicados públicos de la Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias) y se reproducen a título informativo; consulta siempre los avisos vigentes en los canales oficiales. Este contenido no constituye consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional sanitario. Ninguna afirmación debe interpretarse como promesa de cura, tratamiento o prevención de enfermedad, conforme al Reglamento (UE) 1924/2006 y a la Ley 17/2011. Kangen Water® es marca registrada de Enagic Co., Ltd.
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